To all the Tumblr users who tend to use tags very liberally:

thejadedkiwano:

Let’s play a game.

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you, also, what, when, why, how, look, because, never

chibigaia-art:

if there’s something I like is imagining my two otps in every form and shape and timeline

imjust-kyian:

scroturn:

i get really offended when someone doesnt sit next to me but im also relieved they didnt sit next to me

this is the most accurate thing i’ve ever read

sakixluckyshipper inquired: -Que aburrimiento...- Judal se encontraba tumbado en mitad del inmenso jardín de palacio en Kou. Todo el mundo se encontraba de viaje por negociaciones, política, y un montón de cosas que no le importaban lo mas mínimo, el solo quería pasarlo bien. -¿Debería ir a molestar a Aladdin on Sinbad?- se preguntó el magi.

sakixluckyshipper:

gottagoufast:

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A pesar de que la atmósfera cuando había algún tipo de viaje de negocios o similares era pesada y de ajetreo, eso a Kougyoku no le afectaba lo más mínimo y es que después de todo el que no quieran darte demasiadas responsabilidades como parte de tu Imperio aún tenía alguna que otra ventaja, como esos días tan ajetreados que para ella significaban día libre.

Sin embargo sí tenía que reconocer que era un poco aburrido, puesto que a penas se veía un alma andar por los pasillos del palacio, todo el mundo estaba demasiado ocupado, incluso sirvientes y militares.
Suspirando, la princesa decidió aprovechar este aire de tranquilidad y el buen día que hacía para salir a los jardines, ya que últimamente pasaba demasiado tiempo encerrada en su cuarto y no había podido disfrutar del aire libre.

”Quizá pueda ensayar como hacer esas coronas de flores tan bonitas que me enseñó a hacer Alibaba” pensó, y en seguida se le dibujó un esbozo de sonrisa en la comisura de los labios al pensar en su amigo.

De modo que mucho más animada y tarareando salió por la puerta que daba a los jardines. 

Nada más poner un pie en el exterior una brisa de aire algo húmedo le apartó el pelo de la cara, despeinandola y haciendo que las anchas mangas de su vestido se hincharan cómicamente.
Sin darle mucha importancia al hecho de estar algo despeinada, se sentó en el césped y comenzó a entrelazar flores unas con otras, formando poco a poco una bonita corona.

Kougyoku rió, recordando cuán horrible había sido la primera que intentó hacer a comparación con la que se encontraba en sus manos ahora e hizo ademán de ir a arrancar otra flor más para añadirla y terminar la primera corona (puede que de muchas) que iba a hacer aquella tarde. 
Sin embargo se dio cuenta de que ya a penas quedaban flores con un tallo largo, y esto era muy importante porque, sino tenían un tallo largo y fuerte no podían ser entrelazadas con otras.
No se sorprendió de que no quedaran más flores en aquella zona, ya que nunca se adentraba más de la cuenta en los jardines, por tanto probablemente ya hubiera ”gastado” todas las plantas de dónde solía sentarse.

Resoplando con desagrado se levantó, decidida a buscar otro lugar dónde si quedara alguna flor con la que terminar ”su obra de arte”.
Se sacudió la parte trasera del vestido, no quería que quedara alguna fea mancha de hierba o barro, y con su corona en la mano se dirigió con decisión hacía delante, escudriñando con la mirada la lejanía por si veía lo que buscaba.

Tan concentrada en las flores iba, que llegó un punto en el que ni siquiera miraba el suelo y acabó por tropezarse con algo que hizo que cayera de boca contra el césped (que agradeció que estuviera blandito, no quería imaginar lo que hubiera pasado si hubiera caído sobre tierra o suelo). Eso sí, con los brazos elevados hacía el cielo con intención de que la corona no sufriera ningún daño.

Cuando se giró para al menos quedar sentada y no boca abajo, pudo descubrir que no era algo con lo que se había tropezado, sino alguien

-¡Judal-chan!- le regañó entre quejidos, dejando la corona a un lado y sobándose la frente adolorida por el golpe- ¿Se puede saber que haces ahí tumbado?

-¿Pero que?- Judal miró a la princesa sorprendido, se preguntaba como podía haberse tropezado con el aun teniendo tanto espacio para pasar. -Mejor pregúntate por que eres tan torpe…- continuó.

Un momento, Kougyoku esta aquí. Eso significa que ya no tendría que molestarse en ir hasta Sindria a buscar a Sinbad o buscar a Aladdin dios sabe donde. La persona a la que mas le gustaba molestar estaba justo ahí.

-Por cierto, ¿como es que tú no estás de viaje como los demás?- decía irónicamente mientras se incorporaba poco a poco - Es que ya estás muy mayor para viajar tanto, ¿no?-  se burló antes de echarse a reír como un loco. 

¡Yo no soy torpe! Eres tu culpa, que te has tumbado ahí en medio- replicó hinchando sus mejillas en un infantil mohín, molesta porque le echara la culpa ¡Encima de que se había caído de bruces podría al menos pedir disculpas! Pero no, la culpa tenía que ser suya y no de él.

Estaba decidida a coger su corona y levantarse a por las flores que faltaban, cuando las palabras del magi captaron su atención e hicieron que se quedara parada, con la cabeza gacha y la vista fija en el suelo.
-No han querido llevarme.- dijo simplemente. No se sentía mal por ello, y comprendía que ella poco podía hacer en los negocios que ocupaban a sus hermanos mayores, pero que Judal se riera de que ”la hubieran dejado sola” le daba un poco de rabia, para ser sinceros.

A pesar de todo, algo le devolvió la sonrisa por unos segundos, y es que al mirar alicaída al césped, había encontrado las flores exactas que necesitaba; así que aprovechó el momento y con sorprendente destreza, terminó de unir esas pocas plantas a su corona que en un abrir y cerrar de ojos, ya estaba terminada.

-Bueno, bueno…- el la estiró un poco el moflete -no te pongas así, de hecho, mejor así, estaba aburrido -explicó. Aunque le gustara molestarla, luego siempre hacía algo para que recobrara su estado de ánimo, puesto que lo único que quería era ver su reacción. Era muy fácil hacer enfadar a Kougyoku y sus reacciones eran muy divertidas.

El chico se dio cuenta de la corona de flores que estaba haciendo la princesa. Juraría que no era la primera vez que veía una de esas. -Y oye, ¿que es…eso? - preguntó curioso señalando a la corona de flores.

¿Esto?- levanta su mano, la que sujetaba la corona de flores, y la estiró hacia él- Es una cosa que me enseño a hacer Alibaba- comentó con una alegre sonrisa, dejando claro que se sentía orgullosa de lo bien que se le daba (después de mucha práctica) hacer ese tipo de manualidades. De hecho la próxima vez que viera a su amigo debía enseñarle lo mucho que había mejorado.

-Se hace uniendo unas flores con otras… ¡Ah! Pero tienen que tener el tallo un poco largo, porque si no por mucho que intentes que se queden juntas no lo harán- continuó hablando con agitación, gesticulando exageradamente para intentar ilustrar como era el proceso de creación.

-¿Te la quieres quedar?- termina por preguntarle, tras incorporarse levemente y ponerle la corona sobre la cabeza- Yo ya he hecho muchas, puedo regalarte esta.

-Ah…- se fijó en cuan entusiasmada se veía Kougyoku, tanto cuando explicó como hacer esas coronas como al estar esperando su respuesta. Sus ojos parecían brillar, ¿tan feliz le hacía montar esas cosas?

Al magi las flores y demás “cosas lindas” le daban igual, y de hecho estaba seguro de que alguien se reiría de el si le viera con eso puesto en la cabeza, pero hoy no había nadie allí a excepción de ellos.

-Claro, me la quedaré - dijo llevando su mirada a otro lado un poco avergonzado- notó como sus mejillas se sonrojaban un poco, nunca hacía esas cosas por lo que se sentía algo raro. “Haré una excepción, por esta vez” pensó.

Se llevó la mano a la boca, ocultando una sonrisa provocada por el sonrojo ajeno. Era gracioso verle de aquella manera, pero si se reía de él probablemente se enfadaría y sería una pena echar a perder uno de los pocos momentos en los que no se metía con ella.

-Entonces te gusta mi corona de flores ¿a que sí? Al principio me salían un poco mal y me daba mucha rabia porque las de Alibaba eran preciosas. Pero me enseñó como hacerlas y ahora las mías salen casi igual de bonitas- continuó hablando enérgicamente a la par que mantenía una brillante sonrisa de orgullo y alegría, por una parte porque le agradaba mucho el trabajo que había realizado con la corona y por otra como si quisiera alardear o dejar claro que había sido capaz de hacer un nuevo amigo.

-Además…- prosiguió mientras se tapaba la parte inferior del rostro con las anchas mangas de su vestido- Con eso en la cabeza ya no pareces tan “malvado y amenazante”- y dicho esto se echó a reír.

-¡Yo soy igual de amenazante aun con esto en la cabeza! - dijo sonrojado a la vez que señalaba su cabeza, ella se había burlado de el, al contrario de como solía pasar. No era tan divertido así.

-Ahora veras, te daré algo de lo que reírte- anunció al incorporarse y empezar a hacer cosquillas a la chica.

-Ya, y que vas a…- antes de que pudiera terminar la frase el magi ya se había abalanzado sobre ella atacándola con algo que le gustaba muy poco: cosquillas.
Primero dio un respingo he hizo lo posible por aguantar la respiración y no reír; no iba a darle ese gusto, era una deshonra dejarse ganar por una estrategia tan infantil.

Sin embargo no pasó mucho tiempo hasta que la princesa dejó escapar una gran carcajada, a la que le siguieron muchas otras, y pronto se encontró casi llorando a causa de la risa, mientras pataleaba e intentaba zafarse de Judal.

-¡Judal-chan! ¡Suéltame! ¡Esto es desagradable, para!- se quejaba, mientras seguía dando patadas y golpes al aire, hasta que finalmente acabó por darle tirones de pelo al otro, esperando así que parara y pudiera librarse de él.

-Jajajaja, ¡toma, toma!- gritaba mientas la hacía reír, disfrutaba de la guerra de cosquillas sonriente cuan niño pequeño, y eso que tenía unos 20 años. Eso hasta que ella le agarro de los pelos “¡Eh! Oye, para, ¡auch!

Paró de hacerla cosquillas, quedándose sobre ella sonriendola “ahora estás toda despeinada y desarreglada” dijo antes de empezar a reír de nuevo.

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Al principio sonrió, contenta de que hubiera parado gracias a su contraataque (que simplemente había sido un mero tirón de pelo, pero bueno, lo importante es que había funcionado ¿no?) aunque más tarde se percató de la posición en la que se encontraban e hizo lo posible por que el magi se quitara de encima.
-¡Q-quitate! Me molestas si estás sobre mi, es incómodo.- le regañó malhumorada. 

Pero encima la cosa solo empeoró cuando se empezó a reír porque estaba desarreglada ¿De verdad tendría una pinta tan horrible? 
-Ay, no- comenzó a intentar arreglarse el pelo y colocarse el vestido frenéticamente, aunque le daba la sensación de que ni aún así iba a conseguir arreglar el estropicio que debía estar hecha por culpa de Judal.

”¿Y si apareciera alguien importante ahora y me viera así?” pensó ”¿¡Y si me viera Sinbad así!?” y a pesar de que era prácticamente imposible que ocurriera alguna de esas dos cosas, el simple pensamiento hizo que se pusiera nerviosa y se tapara toda la cara con las mangas del vestido.

-Ughh, y todo por tu culpa- lloriqueó de manera infantil.

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-¿Qué te pasa?- dijo entre risas y separándose tal y como ella le pidió - Ha sido divertido, además nadie va a verte. -¿Has olvidado que no hay nadie mas a parte de nosotros hoy?-

Lo más curioso es que la corona de flores que Judal llevaba en la cabeza no se había movido ni un ápice.

-¿Y si justo en este momento llegara alguien importante y me viera así? ¡Una princesa siempre ha de estar lista para lo que pueda suceder!- apartó las mangas del vestido de su rostro y miró a Judal con el ceño fruncido, indicándole con aquella mirada de enfado que le culpaba por como había acabado su aspecto.

Mientras tanto, tan despeinada estaba, que el moño que llevaba en lo alto de la cabeza, ya casi destrozado, terminó por deshacerse, cayéndole entonces toda su melena sobre los hombros.
Incluso tuvo que hacer un extraño movimiento para coger su contenedor metálico antes de que cayera al suelo.

-¡Mira lo que has hecho!- le gritó sujetándose un mechón del pelo que ahora tenía suelto e intentando sin mucho éxito, volver a colocarse el pelo como lo tenía en un principio.

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-¿Por qué te pones así?, ¡tan solo vuelves a peinarte y se acabó! -replicó el. -Mira, ven aquí- dijo cogiéndola unos mechones e intentando volver a peinarla, aunque sin éxito alguno.

-…-

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Un leve rubor cubrió sus mejillas cuando el magi tomó aquel mechón de pelo entre sus manos y aunque le hubiera gustado replicar algo más, simplemente se limitó a agachar dócilmente la cabeza mirando al suelo y dejándose peinar.

Aunque en el fondo sabía que si para ella resultaba difícil conseguir aquel tipo de peinado, Judal probablemente no tendría ni idea de como hacer un moño. De hecho se sentiría bastante patética si resultara que ella tardaba horas en peinarse correctamente y un hombre (más concretamente, un hombre como Judal) consiguiera hacerlo en unos momentos.
Sin embargo todo aquello le resultaba agradable, y no había nadie en los alrededores que pudiera verles de aquella manera, así que no tenía nada de malo ¿verdad?

-Tienes que dividir primero todo el pelo en dos partes, como si fueras a hacer dos coletas bajas- murmuró, sin levantar la cabeza, intentando explicarle como funcionaba.

Pensaba que seguramente se enfadaría mas si seguía enredando con su pelo, pero sorprendentemente para el no fue así. Mientras intentaba de algún modo volver a colocar su pelo como estaba, notaba como de suave y sedoso tenía el pelo. Era entretenido y agradable al tacto hacer eso, aunque desde luego no iba a dejar que nadie descubriera nunca que lo había hecho. Y mas le valía a ella no decir nada tampoco.

Cuando la princesa le indicó como debía peinarla se sorprendió aun mas. ¿En serio iba a dejar que lo hiciera?. Siguiendo sus indicaciones paso un dedo por su nuca separando su melena en dos -¿Y ahora?- dijo sin mas.

Dejó escapar una leve risa al ver que hacía caso a sus indicaciones. Si era sincera esperaba que la despeinara a propósito o que simplemente la ignorara y acabara haciendo lo que le diera la gana.

-Ahora tienes que llevar cada una de esas ”coletas” hacia la parte de arriba de la cabeza, de una en una- continuó explicando- Y una vez estén ahí doblalas, como si estuvieras haciendo un lazo.

fluoroid:

alsoknownasjosh:

lioness-quynh:

OH MY GAWD

OLAF

MY BABE

ellendegeneres:

This Dutch reporter video is hilarious, but we thought you would want to know what they are saying. 

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ go fuck yourself Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ